Sea políticamente correcto… o no

 

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Power is like being a lady.

If you have to tell people you are, you aren’t.

Ser poderoso es como ser una dama. Si tienes que anunciarlo al mundo, seguramente no lo eres.

MARGARET THATCHER

La corrección política o lo políticamente correcto es un término utilizado para describir lenguaje, ideas, políticas o comportamientos que se considera que buscan minimizar las ofensas a grupos étnicos, culturales o religiosos. El término se usa también en un sentido más amplio para describir la afiliación con la ortodoxia política o cultural. En forma similar, el término políticamente incorrecto describe aquello que podría causar ofensa o ser rechazado por la ortodoxia política o cultural de un determinado grupo.

El término y su uso son altamente polémicos. Suele utilizarse con un significado peyorativo o irónico por quienes expresan preocupación por que el discurso público, la ciencia o los ámbitos académicos puedan estar dominados por puntos de vista excesivamente acríticos con determinado postulado.45

En el mundo en que existe una fuerte mezcolanza de razas, religiones y filosofías de la vida, es muy fácil incurrir en comentarios que puedan ofender a alguna persona. A veces ni siquiera se trata de comentarios. Por ejemplo, si usted se aprende los nombres de una docena de personas, pero no recuerda el de tres o cuatro, estas pueden sentirse molestas porque usted emplee su nombre para dirigirse a los otros y no tenga con ellos la misma deferencia. En Estados Unidos los formadores andan con mucho ojo para, a la hora de pedir participación, no dedicar más atención a los wasp46 que a los miembros de otros grupos étnicos o religiosos.

Cada vez nos encontraremos más personas en nuestros cursos de origen búlgaro, árabe, chino o keniata. Los nombres de estas personas no suelen ser fáciles de pronunciar para nosotros, pero deberemos hacer un esfuerzo para que no se sientan discriminados, y mucho menos jugar con sus nombres de modo que suene a burla.

Y si tememos no hacerlo bien, un buen comienzo puede ser preguntar: ¿cómo se pronuncia su nombre? e intentar hacerlo lo más fielmente posible, excusándonos por nuestra torpeza si es necesario…

Con respecto a la discriminación más frecuente entre nosotros, la de sexo,47 hablar siempre empleando el sustantivo en masculino, cuando hay hombres y mujeres en el mismo grupo, es impecablemente correcto desde el punto de vista gramatical, pero puede ofender a alguien. Particularmente, odio emplear la duplicidad (niños y niñas, administrativos y administrativas, enfermeras y enfermeros…), como detesto igualmente el empleo de la @ para referirse a uno y otro sexo a la vez. Mi receta: emplee la palabra personas, que en muchísimos casos evita la necesidad de utilizar esos recursos que acabamos de criticar. En lugar de candidatos y candidatas que se presentan a una prueba de selección, puede decir personas que se presentan a un proceso de selección. (L)

Si almuerza usted con los participantes, cuide de no sentarse siempre con las mismas personas, especialmente si son las más importantes. Distribúyase usted entre grupos diferentes, y si no logra sentarse y hablar con todos, al menos que se aprecie su intención de hacerlo. Además, en las pausas-café podrá hablar con quien no lo haya hecho durante las comidas.

Más que dar normas concretas, lo que deberíamos hacer todos los formadores, y nos incluimos por supuesto en el grupo, es desarrollar un sentido empático que nos permita evitar las palabras y actitudes que puedan hacerse sentir mal a alguien. Y si no sonara tan pasado de moda, le diría que en lugar de ser políticamente correcto sea usted educado, entendiendo por educación no la repetición de gestos y frases estereotipados, sino observando lo que para mí es la mejor definición de buena educación: preferir sufrir uno mismo una incomodidad en lugar de que lo sufra el otro.