Ingesta recomendada de Zinc

El cinc es un componente de diferentes sistemas enzimáticos, que desempeña un importante papel en la estabilización de las membranas, del crecimiento y de la división celular. Las cifras de recomendación aceptadas de cinc a partir de los 10 años de edad son de 15 mg/día. Durante el embarazo y la lactancia se requieren 5 y 10 mg/día, adicionales. Durante el primero y segundo semestres de vida estas cifras son de 3 y 5 mg/día, respectivamente.

Ingesta recomendada de Zinc

Estas recomendaciones son apropiadas cuando se consumen dietas mixtas. Si el cinc proviene principalmente de la ingestión de productos vegetales, las cifras que aquí se presentan pueden resultar insuficientes.

Yodo 

El yodo es un elemento de singular importancia en la regulación del ritmo del metabolismo oxidativo hístico como consecuencia de su esencial participación en la síntesis de las hormonas tiroides. El cuerpo humano contiene alrededor de 50 mg de yodo. De ellos aproximadamente de 10-15 mg se encuentran en la glándula tiroides. El requerimiento diario de yodo es de aproximadamente 150 μg/día, el cual se eleva durante el crecimiento, la gestación y el frío.

Selenio

El selenio fue recientemente incluido entre los oligoelementos con recomendaciones nutricionales específicas. Se le reconoce una estrecha función antioxidante en conjunto con la vitamina E.

Dieta equilibrada

Aspectos generales

Una buena alimentación debe basarse en una adecuada distribución de la ingestión de nutrientes (proteínas, hidratos de carbono, lípidos, minerales, vitaminas y agua) en alimentos variados, con garantías sanitarias, nutritivos y culinariamente satisfactorios, lo cual permite asegurar el funcionamiento de los órganos y sistemas e incide favorablemente en la salud y calidad de vida del individuo.

Una dieta equilibrada, además de promover la salud, puede ser de gran utilidad en períodos de convalecencia y en el tratamiento terapéutico de ciertas patologías a través de dietas específicas. La ingestión desproporcionada de alimentos, tanto por exceso como por defecto, da lugar a situaciones de malnutrición, que pueden ser evaluadas y corregidas a través de la valoración del estado nutritivo. 

La interpretación del conjunto de datos de evaluación nutricional constituye el criterio más fiable para el diagnóstico de situaciones de desnutrición y obesidad para el estudio de características e influencia del régimen dietético sobre la composición corporal (proteínas y grasa fundamentalmente), el metabolismo de los nutrientes y los procesos nutricionales o fisiopatológicos derivados.

Ingesta recomendada de Zinc

Los objetivos del estudio de la influencia de la nutrición en la salud pueden concretarse en: 1) detectar posibles situaciones de malnutrición (por exceso o defecto) de forma temprana, antes de que aparezcan los signos clínicos; 2) confirmar el diagnóstico de situaciones de malnutriciones específicas, y 3) elaborar encuestas de población y detectar posibles signos subclínicos de malnutrición.

Los estadios fisiológico-clínicos que se presentan secuencialmente cuando la ingestión de uno o varios nutrientes es inadecuada, son: 

  1. Adaptación a los niveles de ingesta con modificación de la excreción de nutrientes o sus metabolitos, sin evidencia de signos clínicos de malnutrición.
  2. Aparición de alteraciones bioquímicas o hematológicas que revelen el deterioro de las funciones celulares o depósito de nutrientes con signos clínicos inespecíficos
  3. Manifestación clínica de la alteración nutritiva específica para ese nutriente o nutrientes. 

En la actualidad, los problemas de salud asociados a la nutrición son mucho más frecuentes por desequilibrios en la ingestión proteico-calórica (obesidad y marasmo) que por posibles deficiencias de vitaminas y minerales o enfermedades carenciales (escorbuto, raquitismo, anemias, etc).

Por otra parte, algunos nutrientes están especialmente implicados en la prevención de tratamientos de determinadas patologías. Así la ingestión de los hidratos de carbono está involucrada en la aparición de caries y en el tratamiento de la diabetes o la obesidad. Por otra parte la presencia de lípidos debe controlarse, además de en el tratamiento de la obesidad en enfermedades como la hipertensión, la arterioesclerosis, la pancreatitis y en situaciones de alteraciones biliares, mientras que las proteínas dietéticas deben ajustarse en pacientes renales, gotosos, etc. La fibra también suele utilizarse como medida terapéutica para promover el tránsito gastrointestinal. 

En este sentido las listas de intercambio agrupan los alimentos en función del contenido en nutrientes específicos, siendo de gran utilidad en la dieto terapia de situaciones fisiopatológicas en las que la ingestión de nutrientes específicos puede ser crítica, como la diabetes, la hipertensión, la insuficiencia renal, las hiperlipidemias y otras. 

Las investigaciones en dieto terapia y nutrición clínica permiten augurar el desarrollo de nuevas medidas dietéticas en el desarrollo de patologías diversas como la hipertensión (alimentos pobres en sodio), arterioesclerosis, hiperlipidemias y accidentes cardiovasculares (alimentos hipocolesterolemiantes, ácidos grasos poliinsaturados presentes en pescados azules), insuficiencia renal crónica (precursores de aminoácidos), diabetes (hidratos de carbono de liberación lenta), obesidad (dietas hipocalóricas o alimentos light), errores congénitos del metabolismo (alimentos como aminoácidos restringidos o sin gluten), así como en nutrición enteral y parenteral (preparados y fórmulas dietéticas específicas).

Las demandas de nutrientes son específicas para cada persona en función de sus características individuales (herencia genética, condiciones de trabajo, situación fisiopatológica, clima, etc.) para cubrir los requerimientos de material estructural y energético, así como de elementos reguladores. Una adecuada ingestión de nutrientes a través de dietas equilibradas permite ajustar el aporte de nutrientes a las necesidades fisiológicas del organismo. 

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