IMPLEMENTACIÓN DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN EN LA PRÁCTICA DOCENTE

Desde el ámbito educativo, podríamos considerar que las Tecnologías de la Información y Comunicación son aquellos medios y recursos que permiten diseñar y evaluar el proceso de enseñanza-aprendizaje de una manera distinta a la metodología tradicional; su uso proporciona un desarrollo profesional en el docente y una apertura al exterior por parte de toda la comunidad educativa (profesores-alumnos-centros educativos-familias). Nunca imaginábamos que las escuelas dispondrían de tantas tecnologías como en el momento actual. La sociedad posmoderna está exigiendo una escuela distinta, evolucionada, con capacidad de innovación y mejora (Cabero, 2007; Area, 2007; Sevillano, 2009). En el contexto educativo, la innovación es un proceso que permite actualizar el funcionamiento de la institución o del currículo (Medina, 2009) sin alterar su estructura y sus finalidades, considerándola como un proceso de gestión de cambios específicos, en ideas, prácticas o instrumentos, hasta su consolidación.

IMPLEMENTACIÓN DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN EN LA PRÁCTICA DOCENTE

La innovación en las tareas de enseñanza-aprendizaje es imprescindible. El docente debe desempeñar otras competencias más valiosas, como: diagnosticar las necesidades y cualidades del discente; ayudar a los alumnos a aprender cómo aprender; personalizar el aprendizaje; crear experiencias significativas de aprendizaje; motivar con pluralidad de recursos al alumnado e implicarlos en la creatividad y las experiencias vitales, apoyándose en TIC (Gallego, 2009). Lo que interesa en la comunidad educativa es cómo mejorar la transmisión de conocimientos, reforzar, motivar, sintetizar, detectar los aprendizajes que el docente desea que sus alumnos interioricen; formar una estructura mental de adquisición y construcción de conocimientos más compleja, rica y acorde con el entorno donde el discente se mueve, es decir, gestionar el conocimiento con la ayuda de la tecnología (Gallego, 2009). Para ello, no se pueden percibir los medios, la mayoría de las veces, como elementos ajenos al proceso de enseñanza. Éstos son un elemento curricular más, que propician el desarrollo de habilidades cognitivas de los sujetos en un contexto determinado. El mejor uso que puede hacerse de los medios tecnológicos es integrarlo en el diseño curricular y convertirlo en un aliado eficaz del trabajo escolar para facilitar el aprendizaje (Gallego, 2009).

 

Todas estas premisas participan en el tema que nos ocupa: el uso de la webquest en la práctica educativa. Por ello, en este capítulo, desarrollaremos la importancia de implementar las TIC en los contextos educativos (ordenadores e Internet), a la vez que expondremos todas las variables que giran alrededor del recurso didáctico-tecnológico «webquest».  Los ordenadores se han introducido en el ámbito educativo y suscitan expectativas y reacciones (Alonso y Gallego, 2000). Los profesionales de la educación, intentan lograr una integración eficaz de los ordenadores en el currículum y asimilar cómo el uso del ordenador como medio didáctico cambia el proceso de enseñanza-aprendizaje (Aliaga, Orellana y Suárez, 2004). Los ordenadores sirven de base para adquirir (Bartolomé, 2002): • Aprendizaje. Adquisición de conocimientos y habilidades determinadas. • Comunicación. Herramienta o instrumento para comunicar, escribir, calcular, dibujar, almacenar y buscar información, resolver problemas, etc. • Simulación. Simbolizar datos y operaciones. • Juego. Situaciones que favorecen actividades lúdicas. • Programación (Alonso y Gallego, 2000: 201). Las ventajas que se le otorgan a la utilización de los ordenadores en el proceso de enseñanza-aprendizaje son las siguientes (Cebrián de la Serna y Ríos, 2000; Burbules y Callister, 2001; Blázquez, 2002; Ruiz, 2004):

 

• La posibilidad de hacer el aprendizaje más práctico. • Mejora la facilidad de acceso a una información actualizada. • Facilita una adaptación más ajustada a las necesidades de los alumnos con propuestas de actividades que impliquen destrezas de nivel más alto o de nivel más bajo. • Estimula el uso de las Tecnologías de la Información en forma transcurricular, preparando al alumnado para el uso de las aplicaciones de la informática. Junto al uso de los ordenadores en los contextos educativos, reflejamos algunas cuestiones relacionadas con el uso de Internet en la práctica educativa. Adell (1998) afirma que: «Internet solo contiene información pero activamente buscada, recuperada y organizada por los estudiantes, puede dar lugar a aprendizajes significativos». Para Honeycutt (1998: 49) «La Internet es una colección enorme de redes privadas que se encuentran conectadas entre sí, y por tanto, es posible encontrar una gran variedad de servicios y contenidos en cada una de estas redes individuales». Diversos autores (Rodríguez, 2005; Ortiz, 2006; Fuentes, 2007; Monereo y co, 2009) resaltan cómo el uso de Internet proporciona amplias ventajas: • Posibilidad de comunicación (sincrónica o asincrónica) con todo tipo de personas: compañeros, profesores, expertos.

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• Entorno propicio para un aprendizaje cooperativo: entre estudiantes, entre profesores, y entre estudiantes y profesores. • Contexto adecuado para el trabajo cooperativo en la realización de proyectos y en la resolución de problemas. • Desarrollo de las habilidades básicas de lectura, escritura y expresión. • Punto de encuentro entre docentes y estudiantes de todo el mundo. • Posibilita la reflexión conjunta del profesorado en temas educativos. • Acceso fácil y económico a un inmenso caudal de información multimedia de todo tipo. • Conocimiento de otras lenguas y culturas. • Oportunidad de practicar con otros idiomas, especialmente el inglés. • Desarrollo de habilidades de búsqueda, selección y organización de la información. • Difusión universal de las creaciones personales. • Incentiva la construcción compartida del conocimiento. • Acercamiento interdisciplinar e intercultural a los temas. • Posibilidad de contactar con las personas que han elaborado la información que se está consultando para pedir nuevos datos o compartir opiniones. • Proporciona interactividad con los materiales del medio y con las personas. • Familiarización con esta tecnología. • Flexibilidad adecuada para atender las necesidades y habilidades particulares de cada estudiante. • Disminuye el riesgo de fracaso en la escuela. • Los estudiantes tienen acceso inmediato a recursos educativos independientemente del lugar o momento, en forma de materiales mucho más ricos en contenidos y presentación que los impresos. • Expone la información en nuevos formatos y más pertinentes, que ayudan a los estudiantes a entenderla, asimilarla y usarla más rápidamente.

 

• Motiva y estimula el aprendizaje (Domingo, 2004). • Mejora e intensifica la enseñanza de los discentes con necesidades especiales. • Suscita a los estudiantes a aportar nuevas ideas y a asumir riesgos. • Estimula el pensamiento analítico y divergente. • Induce a los profesores a desarrollar formas innovadoras, tanto de la enseñanza como de la forma en que el alumnado aprende. • Ayuda a los estudiantes a aprender, cuando la instrucción se diseña bien, con tareas y actividades relacionadas con los intereses de los alumnos y la realidad. A pesar de las ventajas señaladas anteriormente, también contamos con una serie de riesgos o desventajas ante el uso de Internet: • A veces se pierde mucho tiempo para localizar los datos que se necesitan, nos perdemos navegando por el inmenso mar informativo de Internet. • Existen muchos documentos poco fiables, y algunos hasta poco recomendables en Internet; ya que cualquiera puede subirlos a la red. • No todas las personas utilizan las normas de «netiquette» (comportamientos y buenos hábitos que facilitan la convivencia entre los usuarios y el buen funcionamiento de la red). Aliaga, Orellana y Suárez (2004, 459) nos exponen cuáles son los principales aspectos que dificultan el acceso a Internet según el profesorado, variables que siguen estando vigentes en la actualidad, éstas son: falta de recursos informáticos; escasez de ordenadores conectados; dificultad para adquirir formación tecnológica (profesorado que no sabe utilizar Internet, alumnos que no están familiarizados con Internet); necesidad de disponer de más tiempo; insuficiente financiación; dificultad para integrar los ordenadores en las instituciones (clase) y recursos tecnológicos obsoletos.

 

La pregunta de la que partimos es si Internet es la que influye en la educación o es la educación la que influye en Internet (Rodríguez, 2005). Observamos que Internet, efectivamente, tiene una gran presencia en los diferentes contextos educativos; mientras que desde la educación no se está contemplando suficientemente los cambios que ésta está originando en nuestra sociedad. Internet ha modificado la realidad de la educación, ya que ha producido importantes transformaciones, inclusive en los miembros de ambas comunidades (los conectados y los desconectados a la red). Ya no vale, exclusivamente, con enseñar la parte más instrumental de la red de redes, o facilitar páginas para poder trabajar en el aula. Se hace necesario tomar conciencia del avance que se ha experimentado con respecto al acceso a los datos, además de su forma de ser procesados y difundidos. La información ha dejado de ser un bien escaso para experimentar una eclosión sin precedentes que puede llegar a producir una saturación en el usuario (Amar, 2006; De Pablos, 2008). Con la irrupción de Internet, corresponde reescribir el sentido de la educación. Qué, cómo, cuándo o, posiblemente, dónde enseñar serían los cuatro pilares en los cuales descansaría el quehacer revisionista. No se trata de adaptarse a los nuevos tiempos de forma esnobista e introducir un nuevo canal en el aula, es necesario introducirse en la sensatez de flexibilidad (sinónimo de posibilidad) que se deriva del uso de Internet en la educación. El currículo no puede seguir explicando lo mismo, existen otras exigencias, y mucho menos de la misma manera, pues la pantalla lo hace hasta más dúctil (Pérez, 2003). Con estas reflexiones procedemos a desarrollar los epígrafes relacionados con el recurso didáctico-tecnológico: la webquest. Para su implementación en los contextos educativos es imprescindible tener una visión lúcida, positiva y abierta hacia el uso del ordenador e Internet.

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