Guía de los complementos que conforman un look

Dentro del universo de los complementos se encuentran los zapatos, los bolsos, las gafas, las joyas, los fulares, los cinturones…, entre otros accesorios y detalles que completan cualquier estilismo. Se trata de piezas y objetos que marcan el sello más personal y duplican el estilo propio. Hacen que el look sea completo y perfecto. 

  Todos los accesorios tienen «mirada» propia y un guiño especial. Decoran tu estilo y lo mejor es que muchos de ellos no pasan de moda como la ropa. Puedes llevar una misma joya durante años y nadie se fijará si es antigua o está desfasada.

Guía de los complementos que conforman un look

  Considero que los complementos son más importantes que la propia ropa. Cuando me visto siempre pienso en los accesorios que voy a elegir para ese día o esa ocasión especial. Hay mañanas que me levanto y me apetece meter color en los complementos o ponerme un labio subido de tono porque me siento algo apagada… o por simple apetencia. Elegirlos depende mucho de mi humor, de cómo me siento ese día. Gracias a ellos actualizas o modernizas muchas de tus prendas. También pueden sofisticar cualquier atuendo o, por el contrario, darle un toque minimalista, hippie, colorista… Minimalismo o maximalismo: la imaginación juega un importante papel en este apartado de la moda. 

  Ni que decir tiene que saber elegir bien un complemento puede hacerte ahorrar dinero, pues un mismo vestido te puede servir para varias ocasiones combinando con precisión cada accesorio externo con el que lo quieres complementar. 

 

 BOLSOS, EL COMPLEMENTO ESTRELLA

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  Si me preguntan por un accesorio fiel en el que yo invertiría dinero, se trata sin duda de este. Por tres motivos principales:

  — Por su vistosidad: después de la ropa que llevas, es lo que más llama la atención de una indumentaria. 

  — Porque es un accesorio que marca un estilo. 

  — Porque refleja perfectamente lo que tú eres y lo que haces: por el bolso se distingue perfectamente lo fashion que es una persona o si se dedica al tema de la moda. 

 

  A la hora de comprar un bolso, diferencia lo que te gusta, lo que se lleva y lo que necesitas.

 Guía de los complementos que conforman un look

  Retro, lady, working, grande, pequeño. Debes elegir el adecuado en función de tu profesión, tus gustos y tus hábitos y el que esté en proporción a tu tamaño corporal. Para optar por uno que se adapte a tus necesidades te cuento un truco: en la tienda, saca todos los papeles que suelen ir dentro de los bolsos e introduce en él las cosas que llevas habitualmente. Así comprobarás si te resultará práctico. Por ejemplo, si tienes hijos pequeños o por tu trabajo necesitas uno con mucha capacidad, seleccionarás un modelo más grande en el que puedas guardar todas las cosas que precisas en tu día a día. Si no es el caso, puedes escoger por uno más pequeño. 

  A la hora de elegir un bolso, lo compramos porque nos gusta, porque el asa es cómoda, porque nos atrae su color…, sin pensar que la firma es más importante que el propio bolso, simplemente porque creemos que es necesario. En cambio, hay personas que son entendidas en el tema que entran en las tiendas buscando el último modelo de determinada firma, el de temporada, el que aparece en todas las revistas, el que llevan todas las celebrities y que es tan fácilmente reconocible. Es gente que sigue la moda, que quiere estar a la última, que se codea con entendidos o que por su trabajo o su ámbito social tienen esa necesidad. Si tú no te puedes permitir cambiar de bolso cada temporada, opta por algún modelo más clásico y combinable. 

 

 Saber llevar un bolso 

 

  Siempre hay un bolso ideal para cada persona y que se adapta a sus medidas particulares. ¿Lo coges del asa o lo llevas cruzado? ¿Prefieres una mochila o uno de tipo Messenger? A la hora de llevar un bolso cada una tiene un estilo que también la define. Las hay incapaces de sentirse cómodas con uno de asas cortas o al contrario. 

  Diferenciaría los bolsos de día de los de noche por el tamaño. Por el día puedes utilizar unos más grandes, más básicos, de tejidos más resistentes, de pieles, sintéticos… dependiendo de tus gustos y las necesidades. Además, es más cómodo a la vez que estiloso. 

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  Me gusta tener uno grande y de un color neutro que me sirva para viajar y al que también pueda darle uso en diferentes ocasiones combinándolo con determinado calzado. El ante me encanta, pero también soy muy consciente de que se mancha fácilmente. Incluso se pueden teñir solo con el roce de tus jeans. Por eso suelo decantarme por los que están confeccionados en piel.

  La noche es momento para bolsos más especiales, de tamaño más reducido, como las carteras, con brillos o colores más potentes… Pocas veces utilizo bolsos de mano muy pequeños porque en ellos tienen que caber el carné de identidad, las tarjetas de crédito, pinturas para retocarme y los móviles. 

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  No se debe utilizar el mismo bolso de día que por la noche —igual que no pega nada llevar una cartera en un evento diurno—, salvo en circunstancias excepcionales, como que te encuentres de viaje o en ese momento no tengas otra opción. Si lo haces, la manera de llevarlo es lo que puede parecer otro distinto, que sea, por así decirlo, más de día o más de noche. 

  No pasa nada por que el bolso para un acto de tarde-noche sea grande. Por ejemplo, en una presentación no pegaría un bolso de noche, sino más uno de día. En esa ocasión puedes ir un poco más arreglada a trabajar, con un vestido o con un traje pantalón y una camisa de seda, que por el tejido es algo más especial y utilizar un bolso de día. 

  Y un último consejo: si sueles caminar mucho, te sugiero los bolsos cruzados. Te darán total libertad de manos.

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 Zapatos y bolsos: un dúo casi perfecto 

 

  Una de las preguntas que más me hacen es si hay que invertir más en bolsos o en zapatos. La respuesta a esta pregunta dependerá del acto y también de la imagen que quieras dar. Si tienes unas piernas bonitas y te vas a poner un vestido los zapatos son fundamentales, pues dicen mucho de ti. En cambio, si el vestido es largo pierden protagonismo, así que lo inteligente en este caso es invertir más en el bolso. Pero también ten en cuenta que este no debe formar parte de tu look total, ya que es lo primero de lo que te desprendes cuando llegas a un evento.

  La gente cree que el bolso y el zapato deben ir siempre conjuntados. Es un error. Un bolso te permite muchas combinaciones: con la correa del reloj, con la ropa… Tienes que hacer algún guiño a tu estética, pero no tiene que ser del mismo color que el calzado. 

  Un bolso y los zapatos iguales te permiten que la ropa tenga un print o algún motivo diferente para que los complementos no destaquen por encima de esta. Y si el vestido es demasiado estampado, con muchos colores, es mejor que estos dos accesorios sean del mismo color. 

  En eventos sociales como bodas, comuniones, bautizos… el bolso tiene que ser pequeño. Hay personas que encargan forrarlo a juego con sus zapatos. Eso les permite jugar con el color y con los accesorios. Hay quienes van demasiado conjuntados, pero quedarte a la mitad tampoco vale. Hay que hacerlo bien.

  Comprar un bolso fucsia para un zapato fucsia solo te lo recomendaría si sabes que lo vas a emplear en una sola ocasión. En estos casos es mejor jugar con los colores metalizados, como plata, oro, bronce… Podrás utilizarlos en muchas ocasiones y, combinándolos con diferentes vestuarios, no resultará repetitivo.