El diagnóstico inicial

EL DIAGNÓSTICO INICIAL: EL ANÁLISIS DEL GRUPO DE APRENDIZAJE

Del curso de Formador de formadores

Diagnostico inicial

Debemos tener en cuenta que las acciones de formación de los cursos de F.P.O. Van dirigidas a un colectivo específico: los⁄as adultos⁄as. El⁄la formador⁄a debe saber diferenciar los distintos tipos de grupos que se pueden formar en el aula, sus características y las formas de actuar frente a estos determinados grupos.

Un grupo es algo más que la suma de sus miembros. Surge cuando varias personas se unen y establecen relaciones e influencias entre sí. La explicación de los fenómenos de grupos hay que buscarla en la interacción que en ellos tiene lugar, y no en la naturaleza de los miembros.

La clase es un grupo peculiar y, en principio, no podríamos considerarla un grupo propiamente dicho; sería necesario, para ello, que dispusiera de una finalidad y de un dinamismo propio fruto de las relaciones que se establecen entre sus miembros.

 

Atendiendo a los⁄as destinatarios⁄as del programa podemos diferenciar dos formas de realizar dicha programación:

a)Cuando conocemos al grupo de alumno⁄as antes de realizar la programación: por lo que podremos tener en cuenta sus características e incluso, a ser posible, consultarles.

b)Cuando no conocemos al grupo de alumnos⁄as antes de realizar la programación: en este caso podemos realizar el diseño para un grupo hipotético y, cuando conozcamos al grupo, adaptar dicha programación a sus características y necesidades.

El⁄la formador⁄a ha de tener en cuenta a la hora de enfrentarse al grupo⁄clase:

a)El grupo-clase se hace a lo largo del curso.

b)Los intereses y conductas del grupo, el⁄la tutor⁄a y el propio profesorado.

c)El alumnado no está en el grupo-clase por elección; los objetivos, la estructura y los contenidos de trabajo son impuestos en buena parte.

 

El buen funcionamiento de un grupo depende de la presencia de una serie de aspectos básicos, que son en definitiva los que definen un grupo:

a)Afecto, estima y seguridad: el grupo debe proporcionar a cada alumno⁄a sentimientos de seguridad, apoyo y reconocimiento de su valía.

b)Metas grupales conocidas y compartidas: son los objetivos y la finalidad del grupo. Saber para qué se ha constituido y cuál es su finalidad.

c)Roles asumidos y deseados: a cada miembro de un grupo se le asigna un papel, una conducta que es esperada, determinada, aceptada o tolerada por el grupo en relación con la posición que ocupa.

d)Normas, cohesión grupal: lo que le da cohesión a un grupo, sentido de cooperación y deseo de trabajo conjunto, es la existencia de una serie de normas conocidas, pactadas y aceptadas.

e)Comunicación e interacción: la comunicación e interacción dentro del grupo es un componente básico para el desarrollo de un sentido de vinculación a un grupo. A veces éste no se produce por falta de un procedimiento de comunicación adecuado al del grupo.

f)Pertenencia: sentimiento de formar parte de un grupo.

Son muchas las razones por las que nos reunimos en grupo. A continuación se exponen algunas de las que consideramos más importantes:

A)Para satisfacer necesidades.

◦ Físicas (alimento, salud, descanso, cobijo y sexo).

◦ De seguridad (integridad, economía, trabajo).

◦ Sociales (relacionarse, tener amigos⁄as).

◦ Del yo (afianzarse en el conocimiento de sí, estima de los⁄as demás).

◦ Autorrealización (en el ámbito de la belleza, personalidad, confrontación de valores, justicia, orden, cultura, servicio…).

B)Para realizar actividades que una persona sola no pueda conseguir.

C)Para hacer nuestros los objetivos de un grupo con el que nos identificamos.

D)Para seguir a un⁄a líder que nos ofrece garantías.

E)Para participar en actividades con las que poder sentirnos a gusto.

F)Para disponer de una serie de recursos y materiales.

G)Para aprender, para relacionarnos…

 

El docente, mediante el análisis grupal, irá conociendo las características previas del alumnado, sus experiencias, nivel de instrucción, motivación o motivaciones, intereses, situación socioambiental y laboral… Ello permitirá llevar a cabo una formación individualizada y adaptada a las características de cada persona.

Podemos identificar a los grupos según distintos criterios de clasificación:

1.Según el número de miembros.

  • Micro grupo: formados por un número de participantes que no suele exceder las 20 personas. Esto permite que se relacionen entre sí de forma directa.
  • Macro grupo: a partir de las 20 personas, más o menos. El número de miembros en este caso es tal, que éstos no pueden apenas relacionarse entre sí directamente.

2.Según las relaciones.

  • Primarios: las relaciones interpersonales son directas y diarias. Hay una gran fluctuación del tono emocional, hondas vivencias satisfactorias y hondos disgustos. Ejemplo: la familia, los grupos infantiles de juegos (pandillas), los de trabajo.
  • Secundarios: relaciones interpersonales abstractas. En ellos las emociones se muestran más restringidas. Normalmente buscan un interés común externo: sociedad, empresa.

3.Según la estructura.

  • Informales: suelen ser primarios. Estructura poco rígida, no hay normas.
  • Formales: la formalidad es una característica típica de los grupos secundarios, que quieren una estructura con cierta complejidad y organización para alcanzar sus objetivos.

4.Según la composición.

  • Exclusivos: sólo admiten cierto tipo de personas que deben cubrir una serie de requisitos. Ejemplo: colegios profesionales.
  • Inclusivos: abren sus puertas a todos⁄as y solicitan adhesiones. No exigen requisitos, aunque se dé por sentado que se deben aceptar las normas. Ejemplo: partidos políticos.

El tipo de relación, de organización y el grado de formalismo que se establece en un grupo, condiciona de alguna forma su dinámica y funcionamiento. Todos los grupos poseen una organización interna o estructura, que podríamos definir como un patrón de conductas y relaciones entre los miembros que permanece generalmente estable.

Respecto a la estructura en el grupo aula, pueden distinguirse dos dimensiones:

1.Dimensión explícita o estructura formal: es el conjunto de elementos constituyentes que pueden observarse directamente;

  • Tamaño del grupo
  • Lugar físico
  • Características de los⁄as alumnos⁄as

2.Dimensión implícita o estructura informal: podríamos definirla como la afectividad latente que reina en el seno del grupo;

  • Estructura de atracción
  • Estructura de poder
  • Estructura de comunicación
  • Estructura de roles

El buen funcionamiento de un grupo se manifiesta en una serie de conductas grupales que nos avisan del grado de consolidación y de productividad. La constitución de la clase como un grupo es un proceso que pasa por una serie de momentos.

Se pueden apuntar cuatro etapas en el proceso de conformación de los grupos:

  1. De orientación: situación inicial de agrupamiento. Cada alumno⁄a trata de saber a qué atenerse dentro del grupo, a conocer sus tareas y responsabilidades en el mismo. Comienzan a aparecer expectativas positivas respecto a lo que puede conseguirse dentro del grupo a la vez que cierta ansiedad respecto al propio comportamiento, al de la líder y al del resto de compañeros. Los alumnos comienzan a conocerse entre sí, conocen las aficiones de sus compañeros y conocen al profesorado.
  2. De asentamiento y clarificación: predomina la insatisfacción originada por la comparación entre las expectativas ideales depositadas en el grupo y las que realmente puede cumplir. Tiene lugar posteriormente un momento de resolución; es decir, de descenso de la insatisfacción y aumento de sentimientos positivos, siempre que se hayan puesto en juego procedimientos de trabajo grupal que hayan permitido superar los posibles conflictos e insatisfacciones.
  3. De productividad: en esta etapa se denota un deseo de participación de los⁄as alumnos⁄as en la experiencia grupal. Ésta se lleva a cabo con un alto nivel de eficacia gracias a la existencia de metas claras y compartidas, roles asumidos y deseados (tareas definidas y repartidas), normas compartidas, coordinación efectiva y clima general de colaboración.
  4. De clausura: aparece la necesidad de balance final para que el grupo sea consciente de lo conseguido, evitando sentimientos de frustración por la sensación de pérdida.

 

Para que el grupo se constituya como tal desde el principio y evitar que surjan problemas, es conveniente desde el comienzo:

  • Tener en cuenta la estructura informal de la clase: observar a los alumnos líderes, aislados y rechazados, las agresiones personales, etc.
  • Negociar con los alumnos ciertos aspectos de su aprendizaje: la metodología a utilizar, los contenidos más significativos, el tipo de evaluación. Es importante que el grupo-clase asuma sus propias metas de aprendizaje; así como las normas internas para el funcionamiento del aula.
  • Estimular la colaboración frente a la competición.
  • Fomentar la participación en el aula.

 

formador de formadores: el diagnóstico inicial