Control del aprendizaje

Control del aprendizaje. 

Dado que el fin de todo proceso de enseñanza es promover el aprendizaje de los alumnos, la acción del formador quedaría incompleta si no se comprobara el hecho de que los alumnos hayan alcanzado los objetivos propuestos.  

No es suficiente con realizar pruebas de aptitud en momentos determinados del curso. El formador precisa una retroalimentación continua que le permita conocer los progresos y dificultades de cada alumno/a, tomando las medidas de modificación oportunas, si lo estima necesario. 

El formador desarrolla la habilidad del control del aprendizaje a través de:  

      • Técnicas: indagar, preguntar, proponer aplicaciones prácticas… 
      • Seguimiento continuo.  
      • Feedback o retroalimentación del aprendizaje. 
      • Comprobaciones de que los alumnos van comprendiendo los contenidos del tema. 

 Control del aprendizaje

Para controlar el aprendizaje o comprobar la comprensión de los alumnos, El formador deberá: 

      • Hacer preguntas individuales o colectivas. Pueden ser de una tipología muy variada: abiertas (de respuesta libre), cerradas (de respuesta única), de sondeo, de hechos (qué, dónde, cuándo, cómo), de evaluación (expresar un juicio), de control (comprobar la exactitud y coherencia de las respuestas dadas), de orientación (provocan la reflexión), de relleno (relajan, eliminan posibles tensiones). 
      • Proponer casos prácticos o problemas, analizando la forma de resolverlos. 
      • Pedir a los alumnos que elaboren ejemplos o busquen situaciones reales en las que puedan aplicar los conceptos aprendidos. 

¿QUÉ ES Y PARA QUÉ SIRVE LA PROGRAMACIÓN DIDÁCTICA? 

 

Introducción. 

 La programación es un proceso que establece las pautas de actuación de un proyecto de enseñanza-aprendizaje (ya sea un módulo, un curso o una sesión de clase).  Supone un conjunto de operaciones que El formador, individualmente o en equipo, lleva a cabo para organizar, ejecutar y regular una actividad, situada en un determinado contexto educativo.  

 Programar, pues, consiste en dar unidad y sentido a cada una de las variables que se contemplan en la labor educativa (contenidos, objetivos, recursos, temporalización,…).  

 Cuando El formador se enfrenta a la tarea de programar una acción docente de su especialidad, es imprescindible que se cuestione una serie de preguntas; tales como: 

pastedGraphic.png ¿Qué considero imprescindible que aprendan mis alumnos? 

pastedGraphic.png ¿Qué les interesa o puede interesar a mis alumnos? 

pastedGraphic.png ¿De qué forma quiero que lo aprendan? 

pastedGraphic.png ¿Qué tiempo y materiales necesito para llevar a cabo mi programa? 

pastedGraphic.png ¿De qué forma evaluaré los resultados? 

pastedGraphic.png Etc. 

  La necesidad de programar está ampliamente justificada porque: 

pastedGraphic_1.png Evitará pérdidas de tiempo. 

pastedGraphic_1.png Sistematizará y ordenará el proceso de enseñanza-aprendizaje. 

pastedGraphic_1.png Permitirá adaptar la acción formativa a las características culturales y ambientales del contexto.    

 Control del aprendizaje

 La programación ha de contar con la suficiente flexibilidad y apertura para dejar posibilidades  a la creatividad y a la revisión y reforma de sus elementos. 

Utilidad de la programación didáctica. 

  La programación didáctica es una herramienta útil para El formador, ya que le sirve para: 

pastedGraphic_2.png Planificar el proceso de enseñanza-aprendizaje que se desarrolla en el aula, para evitar actuaciones improvisadas y poco coherentes. 

pastedGraphic_2.png Proporcionar elementos para el análisis, la revisión y evaluación del proceso de enseñanzaaprendizaje. 

pastedGraphic_2.png Promover la reflexión sobre la propia práctica docente. 

pastedGraphic_2.png Facilitar la progresiva implicación de los alumnos en su propio proceso de aprendizaje. La programación didáctica, siempre a disposición del alumnado, favorece la implicación de éstos/as en el proceso educacional, ya que les permite saber de antemano qué van a aprender, cómo van a trabajar y de qué manera van a ser evaluados. 

pastedGraphic_2.png Atender a la diversidad de intereses, motivaciones y características del alumnado. 

Razones que justifican el proceso de programación docente. 

  Programar las acciones formativas es necesario, ya que: 

pastedGraphic_3.png La acción docente tiene la suficiente importancia como para no dejarla al azar. 

pastedGraphic_3.png Delimita los objetivos que pretendemos alcanzar.   

pastedGraphic_3.png Contempla todos los aspectos formativos, tanto los referidos a conocimientos, como habilidades y actitudes. 

pastedGraphic_3.png Ofrece datos concretos de la acción docente que se va a desarrollar. 

pastedGraphic_3.png Posibilite la adaptación a las necesidades e intereses personales del alumnado. 

pastedGraphic_3.png Permite el aprovechamiento de las actividades y recursos disponibles. 

pastedGraphic_3.png Posibilita la distribución de las actividades formativas en un tiempo dado evitando el riesgo del desarrollo de programas incompletos que nunca llegan a su fin. 

pastedGraphic_3.png Proporciona al alumnado información suficiente para conocer el proceso en el que se han comprometido o van a comprometerse. 

 Control del aprendizaje

* El considerar todas estas razones como lo suficientemente importantes para realizar una programación, no garantiza necesariamente el éxito de la acción formativa. Este éxito viene dado por las respuestas que se sepan dar a las necesidades, intereses y expectativas del alumnado y a los requerimientos de la ocupación para la cual se están formando. 

Características de la programación didáctica.  

  A continuación describimos una serie de características que ha de poseer la programación didáctica:  

  1. Dinámica: una programación nunca es algo totalmente acabado y estático, sino que está en constante revisión y evoluciona en función de la información que vamos obteniendo sobre los resultados parciales del desarrollo del curso. 
  2. Flexible: ya que permite que se lleven a cabo modificaciones, ampliaciones y actualizaciones de los contenidos y actividades previstas, en caso de ser necesario. 
  3. Creativa: al tratarse de un diseño propio y exclusivo, exige creatividad y originalidad. El docente decide sobre el quehacer en el aula según las características del grupo, las necesidades que se pretenden satisfacer y las propias posibilidades.  
  4. Prospectiva: la programación consiste en realizar un pronóstico de la interacción que se va a producir en el aula. 
  5. Sistemática: la programación es un proceso sistematizador que da coherencia a la acción formativa, contemplando todos los elementos intervinientes en el acto educativo y analizando sus relaciones. 
  6. Integradora: permite integrar elementos de cualificación técnico-profesionales con elementos de cualificación personal del alumnado. 
  7. Funcional: la programación en Formación Profesional Ocupacional se basa en el perfil profesional de la ocupación y estructura los contenidos formativos que proporcionan las competencias de ésta. 

  Según estas características, la programación no debe basarse en esquemas rígidos para lograr una total eficiencia y que, por ende, eliminen toda espontaneidad y creatividad; pero tampoco deben ser proyectos intuitivos por parte del/de la formador que pueda dar lugar a que no se contemplen o se tengan en cuenta determinados elementos que puedan ser clave en cualquier proceso de enseñanzaaprendizaje.