CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

La educación a distancia y la educación virtual están creciendo a dimensiones significativas

en la mayoría de los países de la región, como parte de un proceso de diferenciación institucional, de ampliación de la cobertura y de regionalización de la educación superior. A ello ha contribuido el aumento de la normativa de regulación de la educación a distancia. Ha habido, sin embargo, muchos excesos reguladores en la habilitación de la modalidad, limitándose así las oportunidades para el acceso de amplios sectores. Muchas normativas han sido restrictivas y no han aprovechado las potencialidades de la modalidad para impulsar aún más el acceso. Aunque los sistemas de estadística no revelan cabalmente muchas de sus expresiones y complejidades, los distintos datos a escala de los países permiten apreciar el alto crecimiento, la convivencia de modalidades, el aumento de la cobertura virtual, la alta cantidad de sedes y centros de apoyo a la modalidad y la variedad de programas aprobados. Los datos, especialmente del examen de ENADE en Brasil, miden similares niveles de aprendizaje entre lo presencial y a distancia.

 

Este crecimiento de la educación a distancia es un factor multicausal, destacándose en él diversas normativas que han reconocido la modalidad. Aunque hay países que carecen de marcos de regulación, lo cual limita las potencialidades de acceso para amplios sectores sociales, la mayoría de los países de la región poseen normativas en la materia. De ser una modalidad marginada y destinada al acceso de sectores excluidos de la educación presencial, la educación a distancia se ha ido consolidando como un sector reconocido con crecientes mecanismos de aseguramiento de la calidad, cuya población estudiantil se asemeja crecientemente a la población estudiantil de las modalidades presenciales. Sin embargo, esta situación es altamente diferenciada a escala regional, considerándose necesario la conformación de un espacio común de la educación superior a distancia, tanto público como privado, que contribuya a la especialización de la oferta y a la movilidad y al reconocimiento de las certificaciones de la modalidad a escala regional. El crecimiento de la regulación de la educación a distancia, sin embargo, no se ha manifestado en la facilitación del acceso en igualdad de condiciones a los mercados de trabajo. Se requiere un mayor reconocimiento social de la modalidad, marcada aún por los estigmas del pasado, caracterizados por los bajos niveles de la calidad. Si ello no se diera, podríamos encontrarnos que el sector de mayor desempleo universitario sea de quienes realizaron sus estudios a distancia.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

En los últimos años se aprecia en múltiples países de la región la diferenciación de la educación a distancia, lo cual contribuye decididamente a un aumento general de la cobertura de la educación superior y a una mayor equidad para amplios sectores postergados en el acceso. Aunque se aprecia un corrimiento, de parte de la demanda, desde la educación a distancia tradicional hacia la educación virtual, cada una de estas cumple una función diferenciada y atiende poblaciones escolares propias y diferenciadas, y debe tener sus propios estándares de licenciamiento y de aseguramiento de la calidad. Se requiere avanzar en el establecimiento de criterios de evaluación y acreditación de la alta calidad de la educación a distancia, atendiendo a sus propios particularismos, que no limiten la flexibilidad y el mayor peso que los resultados de los aprendizajes deben tener en el aseguramiento de la calidad. Aunque en general se aprecia un mayor reconocimiento tanto de la educación a distancia como de la virtual, se visualizan múltiples diferenciaciones a nivel de los distintos países. Los marcos de regulación altamente diferenciados entre los diversos países de la región limitan el desarrollo de procesos de reconocimiento, el crecimiento a escala regional de la educación a distancia y la conformación de un espacio común de la educación superior. Es importante impulsar acuerdos y políticas que faciliten la movilidad académica de los estudiantes, los docentes y las instituciones regionales. La región tiene un espacio potencial importante para conformar una dinámica de educación transfronteriza a escala regional, sobre bases comunes de licenciamiento, evaluación y acreditación. En la actualidad se constata el crecimiento de procesos de educación transfronteriza en la región, principalmente desde España.

 

Presencia de ofertas

La presencia de ofertas transfronterizas está asociada a mayores escalas y menores costos en los ámbitos internacionales. Sin embargo, la ausencia de las oportunidades de un espacio común de la educación a distancia en la región limitará el crecimiento de las instituciones y también su capacidad competitiva frente a actores internacionales. Los docentes, profesores o tutores constituyen actores destacados de las comunidades de aprendizaje en las redes virtuales y a distancia. Debe garantizarse su participación activa en las comunidades académicas y limitar los procesos de precarización o informalización del trabajo académico. Deben tener protección de sus derechos laborales y reconocimiento de sus derechos morales o patrimoniales, de sus creaciones intelectuales cuando corresponda. Las instituciones de educación superior deben impulsar el rol central de las comunidades académicas en la modalidad a distancia de producción de recursos de aprendizaje. Ello no se reduce exclusivamente a esta modalidad sino que, de manera creciente, se refiere a toda la educación tanto presencial como a distancia que se apoya en plataformas, recursos de aprendizaje, trabajo tutorial y autoaprendizaje. La capacitación docente en estas competencias no debe limitarse solo a aquellos docentes que actúan en la educación a distancia. Los gobiernos deben establecer estándares y protocolos, en la educación a distancia, que sin limitar las innovaciones faciliten las diversidades de modalidades, incluyendo el uso de MOOC en el aprendizaje, la protección de los derechos de autor, el desarrollo de los recursos de aprendizaje locales y la accesibilidad de dichos recursos a los diversos grupos sociales y culturales estudiantiles. La política pública es fundamental para acompasar estos procesos de desarrollo de la modalidad con especial atención al desarrollo de bibliotecas virtuales, repositorios abiertos de recursos de aprendizaje y fijación de mínimos sociales de conectividad abierta. 1.

 

El acceso a la educación virtual se constituye en un derecho humano fundamental en el marco de los derechos de cuarta generación, correspondiente a la sociedad digital, para reducir las brechas digitales. 2. Este es parte, a su vez, de derechos más amplios como el del acceso a Internet, a la banda ancha, a la conectividad, a la protección de los derechos de propiedad intelectual en el ámbito digital, a la privacidad en la red o al acceso al conocimiento en red. 3. El acceso a la educación superior requiere facilitar procesos de diferenciación institucional, entre los cuales se destaca crecientemente la educación a distancia. Sin estos procesos, la educación superior en América Latina no alcanzará en el corto ni en el mediano plazo los niveles de cobertura de educación superior de los países desarrollados. El cambio permanente de las tecnologías de comunicación a información facilita la diferenciación de las modalidades a distancia, creando nuevas posibilidades para amplios sectores sociales. La búsqueda de aumentar la cobertura y de permitir el acceso obliga al análisis permanente de las nuevas formas de enseñanza a distancia por parte de las instituciones de educación superior. 4. Se debe facilitar, con los controles de calidad correspondientes, la amplia posibilidad de utilización de tecnologías de comunicación e información en la formación terciaria. La habilitación de las diversas modalidades de educación a distancia constituye un proceso que debe estar acompañado de una amplia discusión y formación de los docentes y demás actores educativos, así como de los estudiantes, las autoridades y las comunidades académicas. 5. Los sistemas de estadística actuales de la región no revelan en su complejidad y fidelidad muchos de esos cambios y complejidades. Más allá de la diferencia entre los países en el desarrollo en esta materia, debe aumentarse el estudio, la producción de conocimiento, la reflexión colaborativa y la producción de sistemas de relevamiento de la información como ejes para la formulación de políticas. Sería pertinente que los organismos de estadística en este campo establezcan sistemas comparables.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Esta puede ser una oportunidad para establecer sistemas de información comparables y para converger en acciones comunes de formulación de sistemas de definición y de recolección de información comunes. 6. La región tiene una amplia diversidad de marcos de regulación de la educación a distancia que dificulta la conformación de un espacio común, la especialización, la movilidad académica y el reconocimiento de las certificaciones de la modalidad a escala regional. Se debe avanzar hacia acciones y procesos de convergencia que permitan establecer marcos comunes que faciliten esos procesos a escala regional. El IESALC tiene un rol destacado en impulsar estos procesos de análisis en cooperación con los Gobiernos, las universidades, los consejos y asociaciones de rectores y los sistemas de aseguramiento de la calidad. 7. En esa convergencia de políticas debe destacar el establecimiento de estándares comunes de aseguramiento de localidad, políticas que favorezcan la conectividad, la incorporación de tecnológicas en los procesos de enseñanza, la producción pública de acceso abierto de recursos de aprendizaje y la formación y actualización continua del personal docente, tutorial y de los diversos equipos técnicos y académicos que contribuyen al desarrollo de las distintas modalidades. 8. Dadas las características de la creciente existencia de multimodalidades derivadas de la incorporación de las tecnologías de comunicación e información, los países deben analizar el establecimiento de sistemas de aseguramiento de la calidad que incorporen mecanismos de medición de los resultados de los aprendizajes. Una educación superior de calidad para todos tiende a expresarse en igualdad de los resultados de los aprendizajes y en diversidad de los procesos de enseñanza. 9.

 

El crecimiento de la matrícula de la educación superior apoyada en tecnologías debe estar acompañado de las mismas oportunidades de acceso al mundo del trabajo. Ello implica propender a un mayor reconocimiento social y de los mercados de trabajo, combatiéndose cualquier forma de discriminación. 10. La innovación permanente, la actualización constante de los procesos, la renovación curricular y el cambio tecnológico continuo, deben estar en el centro de las dinámicas de la educación mediadas por tecnologías. Ello debe estar acompañado por la actualización de los equipos docentes, técnicos, administrativos y académicos en las diversas modalidades de la educación a distancia. 11. La diversidad de modalidades, niveles, sectores y pedagogías es crucial para que en la región se pueda continuar aumentando el acceso a la educación, y para propender a una mayor equidad para amplios sectores excluidos de la educación superior. La cobertura de educación a distancia se constituye, en los diversos países, como un componente importante en los sistemas para permitir mayores niveles de acceso a la educación superior. 12. El establecimiento de fronteras separadas entre las modalidades crea limitaciones a la formación y no reconoce las complejidades de la vida de las personas y de sus trayectorias educativas. Los gobiernos, universidades y comunidades académicas deben buscar facilitar la articulación entre la educación a distancia y virtual en la región, así como entre estas y la educación presencial. 13. Los marcos de regulación, altamente diferenciados entre los diversos países de la región, limitan el desarrollo de procesos de reconocimiento, el crecimiento a escala regional de la educación a distancia y la conformación de un espacio común de la educación superior. Es importante impulsar acuerdos y políticas que faciliten la movilidad académica de los estudiantes, los docentes y las instituciones regionales. La región tiene un espacio potencial significativo para conformar una dinámica de educación transfronteriza a escala regional, sobre bases comunes de licenciamiento, evaluación y acreditación. 14. Se requiere garantizar los deberes y los derechos de los estudiantes en la modalidad a distancia y virtual en la misma dimensión y con sus particularidades que en la educación presencial. La educación no tiene como finalidad solo crear capacidades, sino que su función es también la construcción de las oportunidades sociales y culturales y el entrenamiento para la vida, por lo que la educación a distancia o virtual debe propender a la construcción de comunidades de aprendizaje activas y participativas. La vida estudiantil y académica no se debe limitar a las redes virtuales, sino que los aprendizajes necesitan escenarios de prácticas preprofesionales para adquirir competencias. 15.

 

Estándares y protocolos

Los gobiernos deben establecer estándares y protocolos en la educación a distancia que no limiten las innovaciones y que faciliten las diversidades de modalidades incluyendo el uso de MOOC en el aprendizaje, la protección de los derechos de autor, el desarrollo de los recursos de aprendizaje locales y la accesibilidad de dichos recursos a los diversos grupos sociales y culturales estudiantiles. 16. El desarrollo de MOOC se constituye como un instrumento de enorme importancia en la labor de extensión universitaria, en la actualización de competencias profesionales, en la propia educación presencial y en el desarrollo del trabajo académico interdisciplinario para su producción. Se debe promover la amplia utilización de la tecnologías de la comunicación y de la información en la formación superior, creando mecanismos de evaluación que apoyen su uso y faciliten los procesos de acreditación y de reconocimiento. 17. El avance de los procesos de automatización en materia educativa, tanto en el seguimiento estudiantil como en la gestión académica y en los procesos de enseñanza, obliga a buscar formas de reflexión y de consenso en las políticas públicas, que propendan en desarrollar equilibrios centrados en la calidad, la pertinencia y la necesaria contextualización de los aprendizajes entre las comunidades docentes y las dinámicas tecnológicas. La formación de todos los docentes en los temas de las tecnologías de comunicación e información y la creación de nuevas competencias docentes, será la base de las perspectivas de éxito de los procesos de desarrollo educativos en el futuro. 18. La política pública es fundamental para acompasar estos procesos de desarrollo de la modalidad, con especial atención al desarrollo de bibliotecas virtuales, repositorios abiertos de recursos de aprendizaje y fijación de mínimos sociales de conectividad abierta. 19. La política pública debe contribuir a aumentar la oferta regional y a reducir las altas asimetrías en la oferta a escala global, facilitando los procesos de internacionalización de la oferta de la educación a distancia y virtual local y regional en el ámbito internacional, facilitando la producción de recursos de aprendizaje locales y la presencia de las ofertas locales en los ámbitos internacionales. 20. Se deben establecer políticas claras en lógicas de calidad, pertinencia y equilibrio de mercados en la regularización de la oferta transfronteriza, de cara a su importancia en el empleo y en la economía de la educación superior.

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.