LAS PLATAFORMAS VIRTUALES Y EL LUGAR DE LOS FOROS

En los últimos años hemos asistido a la irrupción y enorme crecimiento de la educación a través de entornos virtuales en Internet. La evolución de la Red, además, nos ha traído el desarrollo de la denominada Web 2.0: «se trata de una tendencia hacia un funcionamiento cada vez más participativo y bidireccional, en la que los usuarios no se limitan a leer o visualizar contenidos, sino que incrementan su nivel de implicación produciendo sus propios contenidos y publicándolos mediante herramientas sencillas» (Dans, 2009, p. 23). En consecuencia, dada esta realidad emergente, la acción didáctica del profesor se traslada desde el aula tradicional a los ámbitos virtuales; y, por tanto, es necesario que el docente adquiera habilidades y competencias específicas para desarrollar sus funciones en estos nuevos espacios de enseñanza-aprendizaje en línea.

LAS PLATAFORMAS VIRTUALES Y EL LUGAR DE LOS FOROS

Los foros (también denominados «foros de discusión» o «conferencias asincrónicas») son una de las herramientas más utilizadas, y con mayor potencial educativo, en la estructura didáctica de la formación en línea (Morán y Álvarez, 2012). La comunicación a través de los foros supone un proceso de construcción cognitiva y social que, tal y como veremos, conecta directamente con los presupuestos del aprendizaje colaborativo; metodología en claro ascenso dentro de la realidad tecnológica y globalizada en la que vivimos. Ahora bien, la calidad de esta comunicación no se produce por sí sola. La mera existencia de un foro en un espacio virtual no garantiza que la interacción se produzca, ni que dicha interacción se oriente hacia los objetivos formativos del curso. Muy al contrario, el profesor puede y debe gestionar activamente el caudal informativo que se desarrolla en los foros de su aula virtual. El profesor 2.0 debe contar con estrategias y habilidades específicas para conducir y guiar el proceso cognitivo de los alumnos a través de estas nuevas herramientas de comunicación en línea: recuperar el conocimiento previo de los alumnos, centrar la atención en algún aspecto en particular del proceso de aprendizaje, promover el seguimiento cognitivo ayudando a los estudiantes a reflexionar acerca de sus procesos de comprensión y pensamiento, cuestionar el grado de comprensión alcanzado, debatir con otros las propias ideas, etc. Todas ellas, habilidades docentes frecuentes y valiosas en el aula tradicional, que ahora trataremos de actualizar para las aulas virtuales y, en especial, sus foros. 2.

 

La educación a través de la Red, bien sea en modo parcial (blended education o «b-learning») o en modo completo (online education o «elearning»), está experimentando un enorme crecimiento en los últimos años. Habitualmente, esta educación a través de la Red viene recurriendo a herramientas estandarizadas para llevar a cabo la interacción entre los diversos participantes en el proceso de enseñanza-aprendizaje (Dans, 2009): profesores, alumnos, tutores, administradores, etc. Dichas herramientas son conocidas como «plataformas educativas virtuales» o «Learning Management Systems» (LMS), es decir, sistemas integrados para la gestión del aprendizaje en línea. Así, entendemos que una plataforma educativa o LMS es un software instalado en un servidor web que se emplea para administrar, distribuir y controlar las actividades de formación en línea de una institución u organización. Estas plataformas ofrecen al estudiante un entorno cerrado, accesible mediante nombre de usuario y contraseña, y controlado en el que las instituciones académicas despliegan una gama de servicios tales como repositorios de documentación, módulos educativos de contenido, herramientas de retroalimentación, mecanismos de comunicación, etc.; intentando proporcionar un ambiente uniforme y familiar para el estudiante. Algunas de las plataformas más extendidas entre los centros educativos son Blackboard, WebCT, Moodle o aLF; y suelen articularse a través de distintas clases o cursos virtuales. Podemos enumerar las principales funciones y herramientas habitualmente presentes en una plataforma educativa (y en los cursos virtuales que la componen), de manera que podamos situar convenientemente los foros dentro del conjunto:

LAS PLATAFORMAS VIRTUALES Y EL LUGAR DE LOS FOROS

— Herramientas de administración: Aquellas que permiten a profesores y administradores del curso virtual, por ejemplo, gestionar los usuarios (altas y bajas de alumnos) y diseñar el conjunto de recursos educativos que se pondrán a disposición del estudiante. — Herramientas de transmisión de contenido: Repositorios y carpetas con documentación, módulos con el contenido del curso, glosarios, recursos audiovisuales de apoyo, etc. Herramientas de seguimiento y evaluación: Esencialmente incluyen las actividades que el profesorado propone a los estudiantes, los buzones de entrega de dichas actividades y las aplicaciones para que éstas sean evaluadas y calificadas. Herramientas de comunicación e interacción: Permiten el intercambio de información entre los miembros del curso virtual. Aquí podemos establecer la siguiente taxonomía: Unidireccionales: Herramientas que permiten la comunicación en un solo sentido. Hablamos, por ejemplo, de un «Tablón de Noticias» o similar, a través del cual el profesorado puede emitir mensajes importantes que son leídos por el alumnado, sin posibilidad de interacción o respuesta. Multidireccionales: Herramientas que permiten a todos los miembros del curso virtual, tanto profesores como estudiantes, emitir y recibir mensajes. Pudiéndose distinguir entre aquellas que producen una comunicación sincrónica (los participantes están conectados de manera simultánea compartiendo el mismo tiempo comunicativo), por ejemplo, el «Chat» (sólo texto) o la «Webconferencia» (imagen, audio y texto); y aquellas que producen una comunicación asincrónica, cuyo ejemplo más evidente son los foros, en donde los participantes pueden interaccionar conectándose en tiempos o momentos diferentes. Otra descripción alternativa de la estructura de los cursos virtuales puede encontrarse en Álvarez (2010b) que, por un lado, distingue la «Portada» que da acceso a las secciones principales y mantiene al tanto a los participantes sobre el progreso del curso; y, por otro lado, enumera dichas secciones: «Información general», «Contacto», «Unidades», «Tareas», «Exhibición» y «Apoyo».

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