Ago 18

El formador ocupacional I

El formador ocupacional

El formador ocupacional

Características del formador

Señalamos que dentro de un aula el/a formador/a es el principal modelo a imitar por los/as alumnos/as. Es por ello por lo que deberá mantener un equilibrio en su comportamiento manifestando actitudes que contribuyan a desarrollar con éxito el aprendizaje de los participantes en el curso. La adecuación recíproca entre el/a formador/a y los participantes  es la variable más importante que definirá el desarrollo del curso.

La personalidad del/a formador/a juega un papel decisivo en el desarrollo de la acción formativa. A veces incluso, puede ser la causa de algunas dificultades por lo que ha de evitar los comportamientos subjetivos cuidando aquellos aspectos de su personalidad que interfieran negativamente en el proceso formativo.

  1. A) Funciones:

  • Ayudar-facilitar: el/a formador/a debe facilitar en todo momento el aprendizaje de los/as alumnos/as manteniendo una actitud congruente y sincera. Debe ser respetuoso/a, considerando todas y cada una de las apreciaciones de los participantes.
  • Enseñar: cuando el/la adulto/a se enfrenta a la adquisición de nuevos conocimientos necesita de la intervención del/la formador/a el cual debe estimular la capacidad de análisis del/la alumno/a, su sentido crítico, así como la aplicación de los conocimientos que va adquiriendo. El/a formador/a facilita información y debe asegurarse de que los/as alumnos/as aprenden según los objetivos previstos y sus expectativas.
  • Planificar, organizar y gestionar la acción formativa: el/la formador/a debe:
  • Detectar las necesidades formativas del grupo para establecer los objetivos de cada sesión de trabajo.
  • Organizar y seleccionar los contenidos, actividades y recursos.
  • Reforzar y resumir los conocimientos adquiridos.
  • Interpretar y considerar las aportaciones del grupo.
  • Fomentar la participación y desarrollar la capacidad de investigación.
  • Regular: el/a formador/a debe cuidar la cohesión del grupo intentando integrar los intereses individuales con los grupales.
    1. B) Perfil profesional:

     

    El formador debe contar con una serie de conocimientos, actitudes y habilidades que le capaciten para ponerse al frente de un grupo de adultos y desarrollar con éxito la acción formativa.

    Un/a buen/a formador/a debe tener en cuenta los siguientes aspectos:

    Ø   Conocimientos: debe dominar la materia, organizarla y ser capaz de situarla en el espacio y en el tiempo adaptándola a las características del grupo. Ha de tener un nivel cultural medio-alto para poder resolver las dudas de los/as alumnos/as.

    Ø   Aptitudes y capacidades:

    • Flexibilidad, capacidad de adaptación.
    • Buen comunicador.
    • Facilidad para trabajar con grupos.
    • Planificador, organizador.
    • Negociación.

    Ø   Actitudes: el/a formador/a debe mantener una actitud de respeto y consideración positiva para con sus alumnos/as. Ha de ser empático.

 Comportamientos pedagógicos convencionales

Generalmente, el formador suele adoptar unos comportamientos pedagógicos convencionales que se encuadran dentro de un enfoque convencional de la formación. Los recursos más utilizados son:

Ø   Utilización de preguntas abiertas: el objetivo es recoger la máxima información del grupo y este comportamiento sirve para,

  • Fomentar la participación activa.
  • Fomentar las contribuciones individuales y enriquecer así la reflexión del grupo.
  • Conocer el nivel de conocimiento de los/as alumnos/as respecto al tema de trabajo.

Ø   Devolver las preguntas al grupo: el/a formador/a devuelve al grupo las preguntas que hacen los/as alumnos/as individualmente. El objetivo que se persigue con esto es,

  • Otorgar tiempo al/a la formador/a para reflexionar sobre la respuesta adecuada.
  • Fomentar el debate de grupo.
  • Conocer el nivel de conocimiento del grupo respecto al tema tratado.

Como buenos/as formadores/as no debemos abusar de este recurso ya que puede llegar a dañar nuestra imagen de credibilidad dando la sensación de que no sabemos responder a la pregunta planteada.

Ø   Silencios: el objetivo de utilizar los silencios es;

◦              Fomentar la intervención de los/as alumnos/as.

◦   Crear un clima de reflexión tras el planteamiento de una pregunta.

Este recurso debe utilizarse con medida ya que si los silencios son demasiado prolongados pueden crear situaciones incómodas.

Ø   Uso de metáforas: las metáforas pueden servir para,

◦   Relacionar la teoría con la realidad.

◦   Comprender y ejemplificar los puntos tratados.

◦   Relajar y motivar a los adultos.

Ø   Síntesis: ir resumiendo los contenidos que se van tratando es algo que debe hacerse a lo largo de cada sesión formativa así como al principio de cada nueva sesión para recordar lo tratado el último día. Este recurso persigue como objetivo,

◦   Afianzar los conocimientos adquiridos.

◦   Enlazar los contenidos con los ya tratados.

◦   Plasmar los puntos esenciales de la información.

Ø   Repeticiones: consiste en repetir, utilizando los mismos conceptos, los comentarios que han realizado los/as alumnos/as. Este recurso nos sirve para,

◦   Demostrar nuestra capacidad de escucha.

◦   Disponer de más tiempo para la información que queremos transmitir después.

◦   Dirigir el tema de debate hacia un punto concreto que nos interese.

 

El formador ocupacional 1